Desde la experiencia de un compañero, el profesor, Jorge Alvado que nos comparte su aprendizaje en este  tiempo de confinamiento.

“Es difícil empezar una explicación de lo que está ocurriendo o de lo que cada un@ estamos viendo.

Como decían en un tweet, creo que cada uno de nosotr@s lo veía al principio, como algo nuevo y optimista, nos mandábamos videos de gente haciendo deporte en su casa, de animales solo paseando por las calles, tranquilos ante la ausencia de coches y de gente; situaciones cómicas en los balcones;.. pero ya casi pasado un mes creo que cada uno de nosotr@s lo vive de otra manera.

Como se dice: esto es como veamos el vaso, medio lleno o medio vacío. Si lo vemos medio lleno vemos que es un momento para hacer ese pastel que nunca hicimos por que no tuvimos ese instante para hacerlo o esos momentos para reflexionar o meditar sobre nosotros mismos y lo que nos rodea actualmente. O medio vacío, que en mi caso al estar sólo, el tener a mi familia a quinientos kilómetros, o a mi pareja cada día “dándolo todo en su trabajo del hospital por los demás” y que por su situación de riesgo no puedo estar con ella, te hace reflexionar y plantearte muchas cosas, como el llevar y el controlar los alimentos que tienes o por buscar por internet esa harina que necesitas para hacer pan o esa lejía que necesitas para desinfectar.

Un poco me recordaba esta situación a la que en la II Guerra Mundial vivieron los habitantes de aquellas ciudades bombardeadas tanto por los alemanes como por los aliados, cuando se metían en los túneles del metro, y esperaban a que esa agonía terminara. Ahora no estamos en los túneles del metro, por suerte estamos en nuestras casas, que son nuestras islas, esperando cada día que esto solo sea un recuerdo.

A nivel laboral, el trabajo se ha convertido como una válvula de escape para desconectar durante un tiempo del día de aquello de que nos rodea, del número de fallecidos de cada día, del número de contagiados…

Ahora cuando tienes una comunicación con l@s alumn@s no es como antes, un frio hola; ahora ese saludo se convierte en un ¿Cómo estáis? ¿Estáis bien? ¡Tener cuidado! …La preocupación no es sólo por el que antes había estado enfermo o había fallecido alguna persona cercana; la preocupación ahora es general, porque este problema no sólo nos afecta a unos pocos…, nos afecta a tod@s y a tod@s nos influye.

Si me tengo que quedar con el vaso, no me quedo con el vaso casi vacio, aunque haya días que solo piense en él; me quedo con el vaso casi lleno.

Esto debe ser una oportunidad, no solo para nosotros mismos sino para las relaciones que tenemos con los demás, familia, compañer@s de trabajo, alumn@s..; apreciarlas más, ver que cuando termine esto, nos ha abandonado mucha gente, y sobretodo gente que vivió una época muy dura y de gran experiencia.

Aprendamos de esta situación. y que cuando volvamos a enfadarnos con nuestra familia, compañer@s, alumn@s,… miremos la vista atrás y recordemos lo que pasamos todos junt@s, que somos una nueva generación más fuerte y que solo juntos podemos superar las adversidades que la vida nos plantee.

Os deseo lo mejor, nos veremos pronto.”

Jorge Alvado Fanjul