Belén Tinadonis, como si fuera la película que traza ahora su aprendizaje, nos comparte la sinopsis de esta en su relato para la propuesta de “Aprendizaje en tiempos de confinamiento”, alumna de 1º de Integración Social diurno.

foto BELÉN

SINOPSIS
La situación del estado de alarma en España es cuanto menos de película, todo sucedió de manera imprevisible y con total rapidez.
Se podría contar la vida de millones de personas, sus hazañas, sus miedos, debilidades, potencialidades, deseos y todo lo que cada una de estas personas ha aprendido de esta situación, para bien o para mal, pero todo esto conlleva un aprendizaje; tan solo hay que utilizarlo para hacernos crecer como personas y como profesionales.
Esta historia cuenta cómo tuvimos que traer nuestros centros educativos a nuestras propias casas y el aprendizaje en distintos ámbitos que pasamos a tener.
En casa aprendí…que lo importante está en el interior de cada casa, las personas. Y que hay personas que tienen derecho a tener ese privilegio, que es un hogar y no lo tienen.
Aprendí a canalizar emociones, dejar en mi mente tan solo las que me permitiesen avanzar y fortalecerme.
Aprendí la importancia de una mirada, un gesto, el contacto directo que nos hace descubrir y potenciar tantas cosas.
Descubrí la importancia de fortalecer cuerpo y mente para poder llevar la situación de la mejor manera posible y de manera activa.
Descubrí la creatividad para entretener a los más pequeños de la familia, y la flexibilidad para adaptarme a los cambios impuestos.
Aprendí a organizar mi tiempo, creando rutinas diarias que me mantuviesen con mi objetivo presente.
Aprendí a echar de menos, momentos, personas, lugares…
Descubrí que somos muy pequeños y que algo más pequeño aún puede cambiar toda nuestra existencia.
Descubrí que algo tan simple como quedarse en casa, puede salvar muchas vidas y que los superhéroes con nombres y sentimientos existen de verdad.
Aprendí que la solidaridad y la empatía mueven el mundo, y hacen de él un mundo mejor.
Descubrí que somos más fuertes de lo que pensamos, y la fuerza no es solo física, sino también mental.
Aprendí a hacer cosas nuevas que nunca había hecho.
Aprendí que nuestra imaginación puede volar superando muros y paredes, y que hay mundos, lugares, cosas en las que nunca habíamos pensado.
En definitiva no paré de aprender y crecer como persona en distintos ámbitos de la vida.
La vida nos pone ante situaciones difíciles, está en nuestro poder empequeñecernos o crecer ante las adversidades.
YO APRENDÍ A SER QUIEN QUIERO SER.