Un relato desde el corazón de su sonrisa, Irene Pérez Fernández, alumna de 1º de Integración Social, diurno nos regala una mirada de cómo lo pequeño es hermoso, y “muchas cosas pequeñas, hechas por gente pequeña en lugares pequeños, ¡puede cambiar el mundo!. También en este tiempo de COVID19…

“Todo empezó un 14 de Marzo del año 2020 , ese día , se decretó en España el segundo estado de alarma de la historia de la democracia .

No imaginábamos para nada lo que se nos venía encima…

Y es que, se nos venía encima un virus nuevo, del que la ciencia no tenía suficiente conocimiento, solo sabíamos que venía de China.

Empezamos a preocuparnos antes, cuando vimos que China empezaba a construir 8 hospitales en 10 días. Empezamos a pensar que algo grave estaba ocurriendo, que China no nos contaba toda la verdad de lo que estaba pasando.

En los días posteriores al 14 de marzo, nos empezamos a enterar de primera mano de que iba el covid-19 …

Era un virus que exigía unas medidas muy duras de confinamiento para poder sobrevivir a él , era un virus capaz de infectar a  más de  2.355.337  personas en el mundo y matar a  más de 162.013 personas en todo el mundo .

Era un virus capaz de separar familias para siempre , sin tan siquiera poder despedirte de tus seres queridos , capaz de dejarte ir al otro barrio en la más absoluta soledad …

En definitiva, era un virus dispuesto a cambiar nuestra sonrisa para siempre… 

Pero menos mal  que en España había un montón de personas dispuestas a darle la vuelta a todo y a hacer que su sonrisa cambiara el mundo.  

Veamos algunos ejemplos, de cómo, con nuestra sonrisa podemos cambiar el mundo:

1º  Cuando somos sanitarios y nos dejamos la piel, incluso la vida por nuestros pacientes. Cuando estamos luchando en primera línea de batalla incluso sin la protección y los materiales necesarios, y nos da “igual “ porque es nuestra vocación y lo vamos a seguir haciendo hasta que nuestro cuerpo ya no nos lo permita.

2º Cuando somos miembros de nuestra comunidad de vecinos y hacemos un grupo de whatssap entre nosotros, porque nos hemos enterado que, Luisa, la vecina del primero cumple 97 años el próximo lunes, y vive sola, así que nos organizamos para hacerle una tarta de cumpleaños y entregársela en el rellano, para luego quedar en vernos toda la comunidad en el patio interior, desde nuestras ventanas, y darle un aplauso a Doña Luisa , y trasladarle todo nuestro ánimo y nuestro cariño , para hacer que Doña Luisa no lo olvide en su vida;que a pesar de estar sola, estaba muy acompañada…

También cambiamos el mundo, cuando nos ofrecemos a hacer la compra por nuestros mayores.

3º Cuando somos policías y velamos para hacer cumplir las normas de confinamiento, y así evitar la propagación del virus.  También cambiamos el mundo, cuando nos enteramos de que un niño pequeño cumple años, y vamos con nuestro coche oficial a cantarle “cumpleaños feliz” ya que tiene que pasar el cumpleaños encerrado en su casa por el confinamiento  y conseguimos sacarle una sonrisa .

4º Cuando cada tarde a las 8 de la tarde, salimos a aplaudir a nuestros sanitarios y a nuestros cuerpos de seguridad , cuando salimos a reconocer el enorme trabajo que realizan todos los días…, cuando también,  de paso, aprovechamos ese ratito en la calle, para preguntar a nuestro vecino ¿Qué tal te ha ido el día?.

5º Cambiamos el mundo con nuestra sonrisa, cuando somos agricultores , panaderos , basureros , pescadores , transportistas , limpiadores , farmacéuticos , (también combatiendo en 1º línea para abastecer de medicamentos y material de protección a la población), los Técnicos en Atención a Personas en Situación de Dependencia, que cuidan a diario de nuestros mayores, que son las personas más vulnerables… Las personas que en sus casas  cosen o fabrican mascarillas para donarlas a los hospitales.

En fin… todos aquellos que se levantan cada mañana para hacer del mundo un lugar mejor. Gente que al final de todo ha aprendido, como yo, que ante las situaciones de crisis debes crecerte y dar lo mejor de ti , para que otros puedan dar lo mejor de sí mismos .

También hemos aprendido de la “palabra estrella” del confinamiento: RESILIENCIA, una capacidad indispensable en esta crisis, para poder avanzar en la vida, porque la vida no se para, la vida continúa aunque tú a veces quisieras parar el tiempo y volver atrás .

Gracias, a todas aquellas personas que no dejan que el mundo cambie sus sonrisas, sino que ellos con sus sonrisas , salen a cambiar el mundo.”

IRENE PÉREZ FERNÁNDEZ .